Mujer y liderazgo en hostelería: de dónde venimos y por qué la evolución no puede detenerse

8 Mar 2026

Hay frases que explican una época mejor que cualquier libro de historia.

En la exposición que la Filmoteca Española dedica al NO-DO aparece una escena que hoy resulta difícil de imaginar. El noticiario recogía uno de los primeros partidos de fútbol femenino registrados en España, celebrado el 11 de septiembre de 1961.

La narración terminaba con una frase que hoy provoca incredulidad:

La única noticia optimista es que cuando se casen, si se casan, cambiarán este juego por una batería de cocina”.

Vista con los ojos de hoy, la frase resulta incómoda. Incluso vergonzante.

Pero precisamente por eso es tan reveladora. Porque explica con bastante claridad de dónde venimos.

Durante mucho tiempo, muchas de las cosas que hoy consideramos normales —como ver a mujeres dirigiendo empresas, liderando equipos o tomando decisiones estratégicas— ni siquiera se contemplaban como posibilidad.

El papel de la mujer en la empresa y en la hostelería

La historia del liderazgo femenino en la empresa, y especialmente en sectores tradicionales como la hostelería, no puede entenderse sin mirar ese punto de partida.

Lo que hoy parece evidente fue durante décadas una excepción.

La presencia de mujeres en puestos de responsabilidad, en la gestión empresarial o en la dirección de negocios ha sido una conquista progresiva, construida a lo largo de generaciones.

Y aunque el avance es evidente en muchos ámbitos, todavía existen sectores y contextos donde el camino hacia la igualdad real continúa.

Por eso el Día Internacional de la Mujer no es solo una fecha simbólica. Es también una oportunidad para recordar el recorrido que se ha hecho y reflexionar sobre lo que aún queda por conseguir.

Una evolución que también se refleja en la hostelería

La hostelería es un sector profundamente ligado a la tradición. Durante décadas, ciertas ideas sobre los roles dentro de los restaurantes parecían inamovibles.

Una de las más repetidas fue aquella frase tantas veces escuchada: “las mujeres a la cocina”.

Hoy la realidad de muchos restaurantes demuestra justo lo contrario.

En el caso del Grupo Cabezas Carmona, por ejemplo, las cocinas están formadas mayoritariamente por hombres. Si bien también tenemos a una compañera liderando la cocina de Casa Rubio y como segunda jefa de cocina en Casa Pepe de la Judería. Mientras tanto, en la estructura de gestión y dirección el peso femenino es evidente.

Lola Carmona desempeña un papel activo como CEO junto con Miguel Cabezas. La dirección general está en manos de Belén Gallardo, y el futuro de la empresa también tiene nombre de mujer.

En el área administrativa y comercial, además, siete de los puestos de trabajo están ocupados por mujeres.

No se trata de una política diseñada para cumplir cifras ni de una estrategia de cuotas. Es, simplemente, el reflejo natural de la evolución de una empresa que ha crecido con su tiempo y con las personas que la forman.

Mirar al futuro sin olvidar el camino recorrido

Quizá esa sea una de las claves más interesantes del momento actual. El cambio social no siempre llega acompañado de grandes titulares.

A menudo se construye de forma silenciosa: en quién asume responsabilidades, en quién toma decisiones y en quién tendrá la oportunidad de hacerlo en el futuro.

Las empresas familiares, especialmente en sectores como la hostelería, reflejan muy bien esa evolución generacional.

Cada nueva etapa incorpora miradas distintas, experiencias diferentes y formas de entender el liderazgo más abiertas y diversas.

Por eso el Día de la Mujer sigue teniendo sentido.

Para celebrar lo que ya se ha conseguido.
Para recordar de dónde venimos.
Y para no olvidar que, en muchos lugares, todavía queda camino por recorrer.

La evolución social tiene algo curioso: cuando empieza a avanzar, detenerla deja de ser una opción.

Y quizá la mejor noticia de todas es precisamente esa.

“Cabezas Romero S.L. ha sido beneficiaria de Fondos Europeos cuyo objetivo es la mejora de la competitividad de las PYMES, y gracias al cual ha puesto en marcha un Plan de Acción con el objetivo de reforzar la digitalización y la competitividad de las pymes durante el año 2025. Para ello ha contado con el apoyo del Programa Pyme Digital de la Cámara de Comercio de Córdoba.